El reto ser un acompañante ecuménico y de como ser solidario

22.12.15 Belén, Palestina. Niños palestinos jugando cerca a torre de control militar israelí. Foto por Maira Peres

 

por Francisco Barreto (1) de Colombia

 

“Traiga a sus hijos para que jueguen en el parque”. Le sugerí.  No, no, no, ellos no van a venir, le tienen miedo a los soldados

 ¿Por qué? Le pregunté. Porque ellos han disparado desde esa torre a quienes están jugando en el parque cerca al muro” Afirmó Ahmad.

 

Los conflictos en Medio Oriente siempre han sido de mi interés desde el punto de vista académico, en especial el de Palestina e Israel; razón por la cual quería corroborar con mis propios ojos, si efectivamente, todo lo que había leído hasta el momento estaba sucediendo. Emprendí mi búsqueda por organizaciones internacionales con presencia en la zona y encontré el Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel - PEAPI,  el cual se estableció en el 2002 en Tierra Santa, en respuesta a la petición de líderes de iglesias cristianas en Jerusalén para tener presencia internacional en Territorios Ocupados Palestinos en el marco del Derecho Internacional y de las Resoluciones de las Naciones Unidas.

Después una capacitación por parte de la coordinación nacional colombiana del programa, de un largo y viaje de más de 20 horas de vuelo, unas horas de interrogatorios en el aeropuerto de Tel Aviv, y pasar por varios puestos de control militar llegué a Cisjordania - Palestina; para ser Acompañante Ecuménico, ¿qué implica esto en los hechos? Ser observador de Derechos Humanos en el conflicto palestino-israelí, para monitorearlo y reportar las violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario ante organizaciones internacionales como las Naciones Unidas.

 

VIVIENDO CON COLONOS ISRAELÍES.

Durante estos últimos 3 meses en Cisjordania, he sido testigo de la violencia y el hostigamiento  por parte de colonos israelíes armados hacia palestinos; por ejemplo en Hebrón, donde colonos israelíes insultan, escupen y tiran hasta huevos a los estudiantes de las escuelas. Los niños  palestinos de esta ciudad, deben dirigirse a clases bajo presencia militar israelí, cruzar puestos de control y algunas veces, son sometidos a requisas en busca de armas o artefactos explosivos, hago referencia a palestinos de no más de 10 años de edad.

Así la situación, preocupa el incremento de asentamientos ilegales israelíes en territorios palestinos, según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por sus siglas en inglés) a la fecha, más de 520.000 colonos israelíes viven en 150 asentamientos ilegales, y 100 de estos asentamientos, están ubicados dentro de Cisjordania - Palestina. Estos asentamientos israelíes han sido considerados por la comunidad internacional como ilegales, pues se busca realizar un cambio demográfico en la zona, desplazando palestinos para posteriormente transferir población de la potencia ocupante al territorio ocupado, es decir, a israelíes dentro de los territorios palestinos.


DEMOLICIÓN DE CASAS PALESTINAS.

Observé cómo palestinos han sido despojados y expulsados de sus casas, para ver luego como son demolidas. En un solo día pude presenciar la demolición de 9 viviendas palestinas, cada una de ellas por diferentes motivos; ya sea porque quieren construir más asentamientos ilegales (ilegal conforme al derecho internacional) en territorio palestino, o consideran que las viviendas están en zonas militares, o tienen proyectos turísticos israelíes en territorios palestinos, pero lo que más trabajo me cuesta entender, es cuando autoridades israelíes ordenan demoliciones de casas para castigar a las familias palestinas; es decir, si un palestino ataca a un colono israelí o soldado, su casa será demolida, afectando a toda la familia que allí vive. Este tipo de castigo colectivo lo observé en Surda, cerca de Ramallah, donde en octubre de 2015, un palestino fue dado de baja a tiros debido a que según los soldados, intentó atacar a un grupo de militares con un cuchillo. Posteriormente, se ordenó la demolición de la casa de la familia, donde vivían 6 personas.

Vale la pena mencionar que el castigo colectivo es una medida que ha adoptado Israel en contravención al el Derecho Internacional Humanitario, específicamente al IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, el cual establece en el artículo 33, título III que “No se castigará a ninguna persona protegida por infracciones que no hayan cometido. Están prohibidos los castigos colectivos, así como toda medida de intimidación o de terrorismo”. 

Cabe resaltar que no siempre se realizan investigaciones al respecto para determinar si hubo o no ataque, lo cual es un derecho fundamental para cualquier persona en otro país, pero no para palestinos.

Después que soldados israelíes o colonos dan de baja a tiros a palestinos, en la mayoría de los casos sin investigaciones posteriores a los hechos ¿qué pasa con la entrega de los cuerpos? puede tardar meses. Tal y como sucedió  en la ciudad de Nablus, cuerpos de palestinos abatidos por soldados israelíes fueron entregados mes y medio después, exactamente en la noche del 24 de diciembre de 2015. ¿Por qué esa fecha? El Padre Ibrahim, de la comunidad anglicana en Nablus, asegura que las autoridades israelíes hacen entrega de cuerpos esa fecha, para generar problemas entre musulmanes que lloran a sus muertos, y cristianos que festejan navidad.[2]

No logro entender este tipo de situaciones, debido a que si bien me formé académicamente en la Escuela Mayor de Derecho, de la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá, en un país que tiene falencias en el sistema judicial, debo reconocer que gozamos de amplias y efectivas garantías para defender nuestros derechos cuando son vulnerados. A diferencia de los palestinos, que no gozan de jurisdicción ordinaria así exista, pues están sometidos a una jurisdicción militar israelí.

En otras palabras, si usted va manejando y ocasiona un accidente o da un cheque sin fondos es llevado ante una Corte Militar. No logro asimilar condenas de hasta 20 años en prisión a quien arroje piedras, quien en su mayoría son niños entre los 11 y 15 años. Es alarmante el incremento de detenciones arbitrarias con uso de fuerza innecesaria y tortura  por parte de soldados israelíes a niños palestinos, Human Rights Watch reporta casos de detenciones a niños palestinos de 11 años, acusados de lanzar piedras contra soldados,  interrogados sin presencia de los padres o un abogado, abusados físicamente y finalmente obligados a firmar confesiones escritas en Hebreo, idioma que no entienden.


RESTRICCIONES A LA MOVILIDAD

Yo, fui testigo de cómo miles de palestinos tienen que soportar día a día la humillación de los puestos de control militar, ya sea porque se dirigen a sus trabajos, escuelas, universidades, u hospitales. Por ejemplo, en el Checkpoint 300, que divide Belén de Jerusalén, donde 8 mil palestinos aproximadamente deben cruzar a diario por este punto desde las 3 de la mañana, soportando horas de espera en medio de un hacinamiento imposible de explicar; las puertas “humanitarias” destinadas para los enfermos, adultos mayores, niños y mujeres, están cerradas hace meses sin explicación alguna, palestinos que se ven obligados a dejar la silla de ruedas e intentar caminar teniéndose de los muros para poder cruzar, las filas colapsan de gente, unos encima de otros esperando que les den paso. Ni mencionar la situación que deben enfrentar las mujeres embarazadas; según la Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas se han registrado más de 70 partos dentro de Checkpoints desde el año 2000 a la fecha,  y más de 38 niños han muerto por no recibir atención médica oportuna debido a los constantes violaciones al derecho de libertad de movimiento.

Fruto de mi testimonio durante ese tiempo que serví como Acompañante Ecuménico deseo expresar mi profunda indignación y solidaridad a la vez para con los palestinos que deben soportar esta situación humillante a diario, nadie debería tener que padecer ese sufrimiento para poder acudir a su trabajo o realizarse un control de salud. Muchos palestinos, desesperados, arriesgan su vida si cruzan los puestos de control sin aguardar turno o sin contar con autorización militar israelí.

 

ATAQUES A MIEMBROS DE ORGANIZACIONES INTERNACIONALES

De igual manera, pude constatar que a soldados no les agrada nuestra presencia como observador internacional, a veces se sienten cohibidos para actuar, pero esa es una de nuestras funciones con el programa, ofrecer presencia protectora a niños que se dirigen a escuelas, tan sólo la presencia puede evitar intimidaciones y ataques de soldados o colonos israelíes a los niños.

No obstante, a veces parece no importarles, me han atacado directamente con granadas de aturdimiento las cuales me han dejado tendido en el piso por segundos. Otra de las tácticas que emplean para evitar presencia internacional en la zona es tomar fotos de los rostros de observadores internacionales para poder identificarlos en un posible regreso a Israel y así evitar que vuelvan a territorio palestino, pues es una obligación cruzar los controles de migración israelíes para entrar a Cisjordania, Jerusalén o Gaza.

Es curioso encontrar advertencias rojas sobre toda Palestina, las cuales alertan del peligro inminente que corren los ciudadanos israelíes dentro de territorio palestino, pero una vez se cruza la advertencia, es frecuente observar colonos israelíes de compras en tiendas palestinas. Entonces me pregunto: Si la vida de los ciudadanos israelíes está bajo amenaza en territorio palestino, conforme a los avisos que se encuentran a lo largo y ancho de Cisjordania, los cuales prohíben la entrada de ciudadanos israelíes a territorios palestinos, ¿Por qué construyen asentamientos israelíes ilegales dentro de territorio palestino?

 

HOSPITALIDAD PALESTINA

Pero en medio de tanta injusticia, sale la cara amable del conflicto de los palestinos, es la hospitalidad que he recibido por parte de los palestinos, que así tengan su casa demolida, buscan la forma de brindarme un café o taza de té mientras intento recopilar la información de los hechos para la elaboración de reportes.

Es gratificante compartir con comunidades palestinas, israelíes, cristianas, musulmanas y judías. Entender y adaptarse a la cultura ha sido la mejor experiencia, aprender sobre el trato de personas de diferentes identidades de género, saber vestirse adecuadamente, entre otras adaptaciones. Soy consciente que hay reglas culturales las  cuales se deben seguir por respeto a la comunidad, independientemente de si se está de acuerdo o no con ellas. 

Ha sido productivo trabajar estrechamente con organizaciones israelíes  pacifistas y de Derechos Humanos como B'Tselem, Breaking the Silence, Women in Black como también el trabajo con ciudadanos israelíes; con ellos, apoyamos cualquier tipo de iniciativa pacífica que busque poner fin a la ocupación militar palestina. Entre las iniciativas no violentas como el baile, la música, obras de teatro, manifestaciones pacíficas, plantación de árboles de olivo, entre otras iniciativas palestinas y de israelíes para cumplir con tal fin.

 

RESISTENCIA PACÍFICA

Esta labor no finaliza una vez deje Medio Oriente, por el contrario, considero que el trabajo más importante se realiza en Colombia al informar y sensibilizar a las personas de lo que en realidad está sucediendo aquí, que este conflicto no es una cuestión de luchas y pugnas políticas, regionalismos o choque de religiones, sino que es antes que nada una cuestión de Derechos Humanos. Cuando de Derechos Humanos se trata ninguna nacionalidad debiera prevalecer sobre otra.

 

 

Que la juventud palestina que sale a las calles a marchar no lo hace para generar odio a judíos o ciudadanos israelíes, su problema no es con ellos, su problema es con las políticas  de opresión del gobierno israelí. Debido a esto, es importante apoyar toda forma de resistencia pacífica por parte de palestinos o israelíes para que se ponga fin a la ocupación militar en territorio palestino, y lograr finalmente una paz justa para los dos pueblos.

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[1]

Egresado de la Escuela Mayor de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda en Bogota (Colombia). Acompañante Ecuménico Diciembre 2015- Febrero 2016